13.1.12


A tan solo un suspiro de tu piel, me encuentro
y descubro el placer de tener eterno
el beso de tu mirada en mi cuerpo.

Así, en el aire que respiro,
me mezclo entre tus pensamientos.
Abrazando con cariño
cada uno de mis versos,
para regalarme un ramo de caricias
en la playa desnuda de tu alcoba
y ver cómo la luna brilla
y las estrellas se mueren de envidia.

A tan solo un suspiro de tu piel...
vivo,
vivo en la dulzura de tus labios,
en el cariño de tus abrazos,
rodeando mis silencios
con un brindis y un te quiero.