12.8.12

Veo mi pecho que acaricias sonriendo
con las suaves palmas de tus manos,
que mimas y acaricias como
a pájaros pequeños en sus jaulas,
mientras una flor se enciende
contra tu carne hermosa,
en el ansioso lecho de tus brazos.
Este domingo triste, nace de lo que es mío…
y esta soledad el peor castigo.
La tarde pide un poco de sol…
acaso habría sol si estuvieras conmigo,
y tendría esta noche flagrantemente muda,
el ingenuo pudor de mi cuerpo desnudo .

Te enlazaré a mis brazos amorosa sensual,
apagaré mi sed ardiente, loca...
y admiraré junto a la mía, tu desnudez hermosa.