15.11.11

Deseo silencioso...


Quisiera besarte y no puedo, acariciar tu espalda
y recorrerte suavemente.
Que el aroma de tu piel se impregne en mi alma
y sentir la pasión que brota de tu cuerpo,
besarte y besarte como si nada mas existiera
y mantener por un momento mi vientre fundido en tu ombligo,
disipar esta tentación de sentirte,
de gozar cada parte de tu cuerpo.
Como podría explicarte que al ver tus labios
me imagino mil fantasías con ellos?

Que simplemente con una mirada me siento vulnerable ante ti…
me parece tener el sabor de tus labios en mi boca
y tener en mis manos el perfume de tu piel.
Mi mundo está lejos de ti, no existe nada particular que nos una,
más que este deseo que quema mi alma y quebranta mi voluntad.

Cuando te veo todo se transforma,
pero sigues pasando por mi lado
y todos mis sentimientos se quedan refundidos
en algún rincón de mi alma.
Solo puedo alimentar esta utopía que me frustra y me agobia,
acogida por mi soledad con el reflejo de tenerte,
este capricho es nocivo, pero muy sensual y placentero.

Tu mirada es cómplice de mi codicia,
tus labios los culpables de mi crimen.
Ardor desbordante que fluye por mi sangre
y se funde en mis poros, que sin saberlo lentamente
me lleva a un abismo destructivo en donde todo futuro es inerte.

Pero tú sigues ahí sin saber que te llevo conmigo,
sin imaginarte que en silencio te quiero
y que conozco cada detalle de tu cuerpo aun sin explorarlo.
Y en algún momento pasearas de la mano
de quien te diga al oído todo lo que yo no me atrevo,
y quien muy seguramente jamás lo dirá con el fervor,
la pasión y entrega que yo he dispuesto a cada letra.

Entonces te volveré a ver y pasare desapercibida
como la suave brisa que acaricia tu rostro,
sintiendo en tu mirada que deseas algo más que un saludo,
pero distantes por tener cada uno su reino.