9.2.12


Tu boca se desliza por el continente de mi espalda. Tus dedos acarician la geografía de mi cuerpo. Tus manos continúan la ruta de lo prohibido... y las gotas de tu esencia se adentran en mis poros...

Mis besos llueven en tu boca... mis dedos dibujan tu piel... voy descubriendo los misterios de tu cuerpo... respirando el oxígeno de tu aliento...

La línea de nuestras espaldas se van uniendo, trazando el camino del deseo... agitando los latidos del corazón, entre gemidos de placer... y nos vamos perdiendo... y nos dejamos llevar por la senda de nuestros cuerpos... el tiempo ha dejado de existir...