16.2.12

VEN, ACERCATE.


Ven, acercate.
mis cabellos sueltos caen
sobre mis desnudos hombros, siente,
que entre las ánforas de mis suaves senos
arde el deseo;

Ven, acércate,
que mi cuerpo tiembla,
despliega tus alas y
abárcame, que él solo roce
de tu piel me enciende;

Ven, acércate,
con tus besos, saborea el fresco de mis labios,
prolóngate en mi deseo y que nuestros cuerpos
se llenen de plenitud;

Ven, acércate,
hazme tuya, nada importa,
con nuestros gemidos acariciemos el silencio,
bésame, que tu lengua deambule por todo mi cuerpo
y que llegue a ese tibio estremecimiento.

Ven, acércate,
que los luceros y almendros se sonrojen,
¡Hagamos temblar…la constelada noche!