5.4.13

Sentí en el medio de la noche un par de manos que me levantaban suavemente de mi lecho ,y con los ojos vendados me llevo hasta el baño, mientras abría la ducha, sus manos recorrían mi cuerpo, sus labios besaban mi nuca, y sus dedos jugaban con su miembro, erecto, venos, sudoroso, confundidos con la ducha, fue ahí cuando secaste mis gotas con tu lengua, apartaste el pañuelo de mis ojos, y empezaste a pasarlo casi raspando por mi vagina mientras me poseías en un acto rectal, salvajemente, me enloquecías de placer, mis gemidos se pronunciaron en gritos de lujuria, ,me apartaste por un momento, con tus ojos, rasgabas mi piel empezaste a meter el pañuelo por mi ano, tu dedo se introducía, con él y la otra punta en mi cavidad ,movías de atrás para adelante mientras tu lengua chupaba mis pezones y se deslizaba sutilmente por mi abdomen, hasta llegar a mi sexo, donde absorbías todo mi líquido, como vino, o quizás agua para mantenerte con vida sobre mi cuerpo, y dentro mi sexo… Exhaustos, húmedos, tenebrosos, saciados, extasiados, y agotados, quedamos ambos dormidos en una cama llena de huellas de placer, donde quedan como marcas los entrelazos de tu semen y mis orgasmos….