14.4.13

Toma mis manos llevame a recorrer los senderos de la rojiza miel de tus labios hasta desfallecer. Déjame invocar la noche en un manto aromático de lluvia que martirizan estos versos, junto al vaivén de tus caderas llévame donde la luz se funda con tus piernas. Toma todo de mí no me dejes nada dejadme inmóvil y frágil a tus deseos, encantos y labios… Déjame extasiado cansado y dormitando en el vientre del sueño. Tomad el fruto de mi alma y dejadme dócil a tus maneras de amar, mas no permitas que todo acabe antes que despierte el sol. Toma lo que quieras y si vienes por mi no dejes nada, ningún rastro de vida, no dejes evidencia que te pertenecí, solo pediré que esta noche dejes en mis labios el sabor a ti.....