21.2.12


Anoche llenaste mi vida de alegria
tu piel era mi piel
tu sudor confundido con el mío,
tu y yo solos por un minuto infinito
enredados en una sola y silenciosa forma...
creí que solo eras fantasía
porque en ese instante
llenaste de alegría mi vida,
fuí tuya, fuiste mío...tu y yo uno solo.
Una vez más el cielo
plagado de estrellas y cometas
formaban mil refleos
en tus apasionados ojos.
Soñaba que eras mi cielo
que tú eras eterno, libre, ardiente...
y por primera vez brinqué
al sentír tu piel rozando mi piel...
fuiste esa luz que iluminó mi silencio.