24.3.12


Encanto nocturno; lúbrico invasor de mis noches que hincha y arrastra mi carne a los impúdicos deseos del amor, del goce erótico, candente y seductor que desgarra mi agonizante piel lasciva mientras se corre interminablemente entre los brazos del silencio mudo de la eternidad…

Perversa alucinación que libera los deseos para devorar la carne rosada de tu palpitante piel mojada mientras me traslado al laberinto prohibido de tus profundidades húmedas para que sorba brutalmente mi fuerza fálica hasta vomitar gotas de placer… de delicia nocturna e indeleble de una epidermis voraz de jadeos y gritos que liberen saliva y sangre de una existencia encantada por los duendes del reloj, de la noche y de la perdición divina de los impúdicos deseos del amor…